Etólogo canino en Burgos

Educación para perros: ¿Qué hacer cuando tu mascota tiene un mal comportamiento?

Etólogo canino en Burgos

Ladridos, impulsividad, reactividad, mordiscos y actitud agresiva, conductas sexuales inapropiadas, miedos... No es extraño encontrar este tipo de conductas en nuestros perros, y no es extraño tampoco comprobar que sus propietarios, en demasiadas ocasiones, no saben solucionarlas fácilmente.

Así es como cada vez va cobrando más importancia la figura del etólogo canino. Un profesional que empieza a coger fuerza junto con otras figuras de las que, probablemente, ya habías oído hablar: el educador canino y el adiestrador canino.

La etología es una especialidad veterinaria (también estudiada en otras disciplinas, como, por ejemplo, en psicología) que analiza en profundidad, y bajo un enfoque científico, el comportamiento animal. La etología canina sería, por tanto, el estudio científico del comportamiento canino.

Qué puede hacer un etólogo canino en Burgos por ti

Mientras un educador de perros o un adiestrador canino pueden ayudarte a enseñarle cosas a tu perro, como normas de convivencia básicas, habilidades deportivas, asistencia y guía para personas con algún tipo de discapacidad, etc., un etólogo actúa a otro nivel. Este profesional interviene en los problemas de comportamiento que pueda tener tu perro. Es una especie de psicólogo canino.

No es que un educador o un adiestrador no sepan solucionar algunos de esos problemas. Pero hay determinados casos, como los que hemos mencionado más arriba, en los que se necesitará la intervención de un profesional especializado en trastornos del comportamiento.

El etólogo tendrá que saber analizar las causas y, sobre todo, conocer y aplicar técnicas de modificación de conducta canina concretas que permitirán reconducir el comportamiento desadaptado o indeseado del perro.

El origen del mal comportamiento del perro

Los problemas de conducta de un perro pueden tener su origen en uno (o varios) de estos cuatro aspectos:

  • La genética.
  • Las experiencias del pasado.
  • El referente social.
  • El entorno.

 

Saber identificar el origen del problema será tarea del etólogo, y también el primer paso para ayudarte a solucionarlo.

La etología canina estudia el comportamiento del perro y analiza las causas de los problemas de conducta. Su tarea puede equipararse a la de un psicólogo.